La ética es la disciplina filosófica que estudia y considera la acción humana con la finalidad de descubrir o establecer la moralidad de los actos humanos. Además indica las normas de comportamiento que debemos seguir en la vida individual, social, familiar y política para actuar bien y alcanzar la felicidad. Es decir, ayuda a la persona a dirigir su conducta. De allí su importancia para hoy, ya que el hombre vive en incertidumbre y crisis moral.
La persona moral y la moralidad. La ética solo es aplicable a la persona moral, que posee conciencia moral, es decir, que capta y realiza valores éticos. Es el ser conciente de sí y de los principios a que está sometida su conducta. Es capaz d decidir y ejecutar por su libre voluntad las acciones que configuran su existencia. “sólo a los hombres a partir de una etapa de su desarrollo y cuando son normales (los enfermos mentales, por ejemplo, quedan excluidos) los consideramos cabalmente personas y sólo a ellos los juzgamos moralmente".
La moralidad es el orden de deberes y valores en el cual esta instalado el ser personal y en contacto con el cual se desenvuelve su conducta. Es la propiedad original por la cual el acto humano es bueno o malo.
Existen dos tipos de actos que realiza una persona:
a) actos del hombre. Aquellos que son inconscientes.
b) actos humanos. Aquellos que son realizados con conocimiento y libre voluntad. Los actos realizados así tienen sus consecuencias: responsabilidad, culpa y sanción (premio o castigo). Por otro lado, los actos humanos pueden ser de dos tipos, según el consentimiento o voluntariedad. Voluntario directo cuando se quiere el objeto en si mismo. Y voluntario indirecto cuando se acepta como efecto secundario. Así surgen los actos de doble efecto, donde hay que manejar el principio “el fin no justifica los medios”, y el de legítima defensa.
a) la violencia como coacción externa: me obligan a hacerlo y no lo puede evitar.
b) el miedo. Turbación de la persona por la amenaza de un mal inminente. si el miedo es ligero no suprime la libertad, pero si el miedo es grave-fuerte quita el uso de razón y suprime la libertad.
c) las pasiones. Sentimiento muy fuerte de atracción o repulsión frente a un bien o un mal conocido por los sentidos. Es tan fuerte que suprime la libertad. ej. La ira o también la pasión amorosa. el fanatismo.
d) la ignorancia. Ausencia de conocimiento suficiente, al momento actual. Puede ser antecedente (antes de realizar la acción y por tanto la persona no es culpable). Puede ser concomitante donde vale la intención no la acción. Puede ser consiguiente (ignorancia voluntaria) la persona quiere seguir con ella para poder realizar la acción.
¿Cómo saber si un acto es bueno? El objeto, las circunstancias y la finalidad es buena. Basta que uno de estos elementos sea mala para que toda la acción sea mala.
El orden moral y la conciencia moral
La ley moral: es la norma que regula y mide los actos humanos en orden al fin último.
La ley eterna: es el plan por el que la sabiduría divina ordena y dirige todos los actos y movimientos. Esta ley es participada en los seres según su naturaleza determinada.
La ley natural: es la norma moral para todo hombre. es la participación de la ley eterna en la criatura racional. Esta ley natural es universal e inmutable. Universal porque es común a todos los hombres y es inmutable porque el hombre ni la crea, ni la inventa, ni la puede cambiar. Los cambios históricos, sociales y tecnológicos no afectan la esencia de la ley natural.
Contenido de la ley natural. Contiene todos los bienes y fines que el hombre debe conseguir y respetar para lograr su perfeccionamiento y finalidad últimos: resumidos en el decálogo. Esta ley moral natural es un principio universal: amar, hacer el bien y evitar el mal. Esta ley natural esta inscrita en la conciencia moral del hombre, la cual juzga la bondad o malicia de nuestros actos. Este juicio de la conciencia no es autónomo pues lo que hace es adecuar los actos a la ley. es decir, la conciencia juzga a partir de la ley, por eso no es autónoma pues no crea la norma, sino que la aplica en cada caso.
Modalidades de la conciencia moral.
Por su relación con el acto: Antecedente: juzga un acto que se va a hacer, mandando, permitiendo o prohibiendo. Consecuente: aprueba o desaprueba un acto realizado produciendo satisfacción o tranquilidad si el acto a sido bueno y remordimiento si malo.
Por su conformidad con la ley: Recta: juzga la bondad o malicia de un acto en conformidad con la ley moral: juzga bien. Errónea: juzga en desacuerdo con la ley moral, estimando como buena una acción que es mala o viceversa. El error esta en la ignorancia de la ley o en el hecho mismo.
Por el tipo de asentimiento: Cierta: juzga con firmeza que un acto es bueno o malo. Probable: dictamina admitiendo una posibilidad opuesta. Dudosa: suspensión del juicio de la conciencia que no se decide por la bondad o maldad de un acto.
Nota : solo la conciencia cierta, si además es verdadera se debe seguir como norma de moralidad. En caso de conciencia dudosa y errónea no se actúa. Para esto es muy necesario la formación de la propia conciencia. Porque el descuido de los medios para formar nuestra conciencia, el influjo de las pasiones, el ambiente, etc. originan estados de deformación en nuestra conciencia y así tenemos: Conciencia laxa que sin fundamento alguno le quita la maldad o la gravedad a un acto que de verdad sí lo tiene. Conciencia escrupulosa que sin motivos fundados tiene miedo haber hecho algo malo.
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